Siete meses han pasado. Siete meses justos. Desde el 29 de mayo no me ponía delante de éste mi blog para escribir. Durante estos 210 días he ido abriéndolo casi a diario para consultar los enlaces que tengo agregados de mis blogs favoritos y dejar de vez en cuando algún comentario por aquí y por allá, pero no me ha apetecido escribir.
Se me hace complicado ponerme ahora a juntar letras para que formen palabras y frases coherentes. La verdad es que estoy redactando esto sin saber muy bien que decir o explicar. Simplemente quería y sentía la necesidad de enfrentarme a blogger y ver que sucedía.
Hace tiempo aprendí que si te apetece escribir y no sabes por dónde empezar, has de transcribir al papel (u ordenador) tus pensamientos en ese momento tal cual los visualizas, así que es lo que estoy haciendo. Lo digo por si notas que me voy de un tema a otro sin ningún motivo.
7 meses dan para mucho, para poco, o para nada. Depende de la forma que tenga cada uno de entender estas 28 semanas y lo que cada uno considere importante en ese momento para él. En mi caso han dado para mucho: gente que se ha querido alejar de mí; gente que ha querido acercarse a mí; gente que he preferido seguir manteniendo a distancia pese a querer tenerme cerca; gente que ha estado, está y estará (you know who you are); trabajo que se deja; vivir sin miedo; pocos conciertos; desesperación al ver el silencio en las calles; crecimiento personal; muchas caras nuevas a mi alrededor; aire renovado; renacimiento; aceptación... changes